Lepage traspasa los límites del teatro y Puja! invita a un mundo onírico

Le 8 juin 2008, MÓNICA SÁNCHEZ , El Adelanto

El Beat-Box "impulsa a artistas locales" y pone ritmo al noveno día de Festival de las Artes. Bauchklang genera música sólo con la voz en el cierre en la Plaza

SALAMANCA
Abuelitas en primera fila, niños, padres… y no, no era una verbena de las fiestas del pueblo, porque ni ha llegado agosto, ni nadie quería tirar al cura al río, ni estábamos de botellón, ni sonaba la canción más escuchada del año (esto lo confirman las estadísticas), el Paquito el chocolatero. El público familiar fue testigo de un show en el que la misma garganta funcionó como caja de ruidos. 

El quinto elemento del hip hop no se usó en esta ocasión como colchón rítmico al rap improvisado en la calle, sino que los ojos paralizaron el pestañeo y la mandíbula se dispersó hasta límites insospechados cuando 21 jóvenes de ropa ancha, gorra y coreografía rapera desplegaron sus habilidades con su instrumento universal. Al otro lado, el jurado (entre ellos, el campeón de Bélgica, lugar de este estilo por excelencia; o el presidente de la Asociación Internacional de este arte), que eligió a los ocho que batallaron en Las Conchas (en una noche con Logilo tras los platos). 

El impulso local

Se celebraba el Primer Campeonato Nacional de Beat-Box, una de las jugosas novedades de esta entrega. “Queremos que esto sirva para impulsar a los artistas locales y del país”, comentaba uno de los miembros del jurado, quien añadió, además, que “colgamos continuamente vídeos en youtube para promulgar nuestra disciplina, viajaremos también a Dubai, a Tokio…” Los visitantes repartieron halagos entre los participantes y el escenario en el cierre de una jornada de ensueño en Salamanca, puesto que estrenaba El dragón azul el prestigioso Robert Lepage. No nos lo hubiéramos creído cuando escuchábamos el manifiesto del Día Mundial del Teatro, hace apenas unos meses. El canadiense era su protagonista. Lo fue ayer también en el CAEM, con un montaje que, como el mismo dramaturgo reconocía en su aterrizaje en la ciudad, se encuentra en pleno “proceso”, por lo que el Centro de las Artes Escénicas y de la Música contó con el privilegio de ser uno de esos espacios en los que el artista reescribe una criatura que verá más de medio mundo. Avalado por más de una docena de espectáculos y una larga lista de premios, Lepage volvió con una creación multidisciplinar y altamente visual que traspasó los límites del teatro convencional, utilizando un escenario envuelto en nuevas tecnologías. Un espectáculo espléndido y mágico en el que los intérpretes, entre ellos el propio director, se redescubrieron enfrentándose a lo desconocido, a lo extravagante, mirando siempre hacia un incierto futuro. 

Robert Lepage ha encontrado en Salamanca lo que busca, y es que está seguro de que el teatro contemporáneo “está recuperando la relación con el El Adelanto 8 juin 2008 público y ya no depende tanto de la opinión de los críticos”. Lepage asegura: “El teatro actual me gusta mucho y me interesa lo que ocurre en el contemporáneo” aunque matiza: “Somos una comunidad pequeña pero abierta, generosa y con grandes influencias entre nosotros”.  El actor lamenta, además, que “cada vez somos menos porque la gente de teatro se pasa al cine para evolucionar”, pero explica que siente “un gran entusiasmo por las nuevas tendencias artísticas, por las nuevas formas de escribir teatro” y experimenta “admiración por la gente que arriesga con nuevos planteamientos”. 

Viaje a mundos oníricos

Y mientras Lepage recogía sus bártulos del CAEM, la Plaza Mayor se preparaba para otro deleite visual, el que nos ofreció Grupo Puja! quien, haciendo gala de sus múltiples recursos escénicos, nos sumergió en su particular mirada a ese mundo al revés. Un show plagado de encantos, de hallazgos visuales que nos transportaron a mundos oníricos (a través del sueño de la chica que se instaló en el poliedro que luego viajaría a las alturas) donde la abstracción y la magia suscitaron espacios de libertad. Do-Do Land fue una invitación a saltar al otro lado del espejo, a través de la voz envolvente de la cantante del grupo de españoles y argentinos, que intervino de manera rotunda en un espacio urbano, de blanco impoluto. Bauchklang cerró la noche en la Plaza Mayor, generando música utilizando sólo la voz.

 
 
 
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